Reforma aduanera de la Unión Europea y principales cambios para importadores y exportadores
La gestión aduanera en la Unión Europea se encuentra inmersa en un proceso de transformación que afectará progresivamente a las empresas que importan y exportan mercancías. En septiembre de 2026 entró en vigor el Reglamento (UE) 2026/2108, que establece un nuevo Código Aduanero de la Unión, crea la Autoridad Aduanera de la UE y sienta las bases del futuro Centro de Datos Aduaneros de la UE.
Aunque el Reglamento entró en vigor el 20 de septiembre de 2026, su aplicación general comenzará el 21 de septiembre de 2027 y algunas de sus medidas se implantarán progresivamente durante los próximos años.
La reforma busca avanzar hacia procedimientos más digitalizados, mejorar la gestión de riesgos y adaptar los controles a la evolución del comercio internacional y del e-commerce.
Para las empresas que operan con mercados internacionales, conocer estos cambios resulta importante para preparar sus procesos aduaneros y gestionar correctamente la información asociada a cada operación.
¿Qué cambia con la reforma aduanera de la Unión Europea?
Uno de los principales objetivos de la reforma es simplificar progresivamente la gestión de la información aduanera dentro de la Unión Europea.
El nuevo modelo estará apoyado en una mayor utilización de los datos para facilitar los controles, coordinar la gestión de riesgos entre los Estados miembros y disponer de información más completa sobre las mercancías que entran en el territorio europeo.
La reforma se articula alrededor de diferentes medidas que se irán implantando durante los próximos años, entre ellas la creación de un nuevo Centro de Datos Aduaneros de la UE y una Autoridad Aduanera Europea.
Un nuevo Centro de Datos Aduaneros de la UE
El EU Customs Data Hub será uno de los elementos principales del nuevo sistema.
Esta plataforma permitirá centralizar progresivamente la información aduanera que actualmente se gestiona mediante diferentes sistemas y procedimientos nacionales.
El cambio también supone avanzar desde un modelo basado principalmente en declaraciones aduaneras hacia otro en el que el suministro y la disponibilidad de datos tendrán un papel más relevante.
Para las empresas, esto implicará prestar una atención creciente a la calidad y actualización de la información relacionada con sus operaciones.
Su implantación será progresiva. El Centro de Datos será obligatorio para las ventas a distancia y las operaciones vinculadas al IOSS a partir del 1 de julio de 2028. Para el resto de operadores, su utilización podrá comenzar de manera voluntaria en marzo de 2031 y será obligatoria a partir del 1 de marzo de 2034.
Mayor responsabilidad para importadores y exportadores
El nuevo Código también refuerza la responsabilidad de las empresas sobre la información relacionada con las mercancías que importan o exportan.
Aspectos como la clasificación arancelaria, el origen o el valor en aduana seguirán siendo determinantes para el correcto desarrollo de una operación. A ello se suma una mayor responsabilidad sobre la exactitud y disponibilidad de los datos y sobre el cumplimiento de los requisitos aplicables a cada mercancía.
Este enfoque hace todavía más importante revisar correctamente la información antes de iniciar una operación y mantener una adecuada trazabilidad documental durante todo el proceso.
Para las empresas que trabajan habitualmente con mercados internacionales, contar con asesoramiento especializado puede facilitar la identificación de los requisitos asociados a cada operación y ayudar a prevenir incidencias en la gestión aduanera.
Mayor coordinación de los controles aduaneros
La reforma contempla también la creación de una Autoridad Aduanera de la Unión Europea, que tendrá su sede en Lille.
Este organismo tendrá entre sus funciones coordinar la gestión de riesgos entre los diferentes Estados miembros y participar en la gestión del nuevo Centro de Datos Aduaneros.
Las autoridades nacionales continuarán desarrollando sus funciones de control, aunque dentro de una estructura europea con una mayor coordinación y capacidad para compartir información.
El objetivo es disponer de una visión más conjunta de las operaciones que se realizan dentro de la Unión Europea y facilitar una aplicación más coordinada de los controles aduaneros.
Trust & Check y los operadores de confianza
Otro de los cambios previstos es la incorporación de la figura Trust & Check, destinada a operadores que cumplen determinados requisitos de transparencia y fiabilidad.
Estos operadores podrán acceder a determinadas facilidades aduaneras a cambio de proporcionar a las autoridades un elevado nivel de transparencia sobre sus operaciones y sistemas.
El nuevo Código mantiene también la figura del Operador Económico Autorizado, OEA, aunque establece un seguimiento más intenso. Las autoridades deberán realizar una revisión exhaustiva de sus actividades y registros al menos cada tres años.
Para las empresas que participan habitualmente en operaciones internacionales, disponer de procesos internos bien definidos y de información aduanera fiable tendrá cada vez mayor importancia.
Logisber cuenta con la certificación de Operador Económico Autorizado (OEA), una figura vinculada al cumplimiento de determinados requisitos de seguridad y fiabilidad dentro de la cadena logística internacional.
Nuevas reglas para los envíos de bajo valor
El crecimiento del comercio electrónico también está modificando la gestión aduanera europea.
Desde el 1 de julio de 2026, los envíos procedentes de terceros países con un valor de hasta 150 euros han dejado de beneficiarse de la anterior exención de derechos de aduana.
De manera temporal, se aplica un derecho de 3 euros por artículo en estos envíos. Esta medida permanecerá vigente hasta julio de 2028, cuando está previsto que entre en funcionamiento el nuevo sistema para gestionar las importaciones de comercio electrónico.
El nuevo Código también refuerza la responsabilidad dentro de las ventas a distancia. Dependiendo de cómo se organice la operación, el proveedor o la plataforma que facilite la venta podrá asumir la condición de importador y las obligaciones aduaneras asociadas.
Además, está prevista la incorporación de una tasa de gestión para determinadas ventas a distancia. Su aplicación se espera durante noviembre de 2026, aunque su cuantía y fecha efectiva dependerán del desarrollo normativo correspondiente.
Estos cambios incrementan la importancia de disponer de información correcta sobre las mercancías y de gestionar adecuadamente las obligaciones asociadas a cada importación.

Una gestión aduanera adaptada al nuevo escenario europeo
La reforma aduanera europea continuará desarrollándose durante los próximos años. La aplicación general del nuevo Código comenzará en septiembre de 2027 y la implantación del Centro de Datos continuará progresivamente hasta 2034.
Para las empresas importadoras y exportadoras, seguir estos cambios permite anticipar nuevas obligaciones y preparar adecuadamente la información necesaria para gestionar sus operaciones internacionales.
En Logisber ofrecemos servicios de gestión aduanera y acompañamos a las empresas en sus operaciones de comercio exterior, estudiando los requisitos aplicables a cada mercancía y coordinando los trámites necesarios.
Si necesitas asesoramiento para una próxima operación de importación o exportación, puedes contactar con nuestro equipo en help@logisber.com.
Categorías
Compartir
